Número 4

Solar 4 Año 4 Lima 2008

     Nuestra historia filosófica está relacionada directamente con nuestra historia social y las tensiones que en ella se originan. La filosofía no es un ejercicio que deje de lado las preocupaciones vitales y la misma existencia colectiva. La filosofía hecha desde nuestros parámetros culturales está comprometida con la convivencia, con la dinámica sociocultural que diseña nuestros conflictos y visiones, con sus proyecciones e impacto en los ámbitos donde la desigualdad económica persiste. La inequidad social es una escenografía terrible para aquellos que ejercen profesionalmente la filosofía y esto tiene que ser considerado por los que estamos involucrados en ese padecimiento. Las entelequias y ficciones del filosofar dejan de ser legítimas si desprecian otras maneras de concebir el filosofar. En esta etapa del desarrollo de nuestra comunidad ya hemos entendido que las estrategias del conocimiento no son universales ni prescriptivas, y por lo tanto responden a interpretaciones varias y no privilegiadas.

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numero 4
numero5

Número 5

Solar 5, Año 5, Lima 2009

     La reflexión filosófica sigue siendo una manera de ejercer nuestra autonomía como individuos insertos inevitablemente en un modelo cultural que es vehemente, contradictorio y que contiene aún elementos

intactos de sujeción discursiva. No pensamos en el aire sino relacionados y comprometidos con formas de convivencia yuxtapuestas y muchas veces antagónicas. Pensar desde el Perú tiene su propio horizonte de sentido, ergo, una agenda de pensamiento que nos corresponde presentar.

   Nuestro canon filosófico debe responder a nuestras hojas de ruta culturales, al fin y al cabo confecciones de historia que procuran incluir cada vez más esferas que ayuden a una mayor comprensión de nosotros mismos. Es por eso que relatar los procesos en los que estamos inmersos requiere atender a los instrumentos teóricos y metodológicos que hagan posible la detección de un escenario conceptual mayor. Para ello es clave atender las experiencias discursivas hechas como sujetos culturales copartícipes y realmente protagónicos. Ello nos procurará mayores elementos de las proyecciones y actividades a las que se ha sometido históricamente nuestra comunidad nacional.

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Número 6

Solar 6, Año 6, Lima 2010

La filosofía peruana y latinoamericana sigue dando muestras vitalidad. Esta ha sido desarrollada durante siglos, manifestando una matriz conceptual que reorienta sus propios horizontes y reflexiona sobre y desde el impacto de las ideas en su contexto histórico. Los aportes del dossier de filosofía argentina coordinado por la Dra. Adriana Arpini, de la Universidad de Cuyo, apuntan a ese campo del saber. Este material nos permite rastrear con atención el estado contemporáneo de los estudios en esta disciplina en un país cuyo ejercicio filosófico empieza en el siglo XIX con cierta solidez. A diferencia del Perú, con una genealogía filosófica que se remonta al siglo XVI, los colegas argentinos consideran fundacional su etapa republicana. En todo caso, los textos presentados nos brindan un amplio panorama de las líneas de investigación de un centro importante de la filosofía latinoamericana, que en el presente muestrario son señaladas con pertinencia y profundidad.

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numero6