Queremos que la filosofía practicada en América Latina tenga un programa que enlace la reflexión con el contexto de resistencia y liberación de las diversas formas de opresión y control. Una de las más poderosas es la regulación discursiva. Es decir, la subordinación intelectual, la domesticación ideológica, el desprecio a formas alternas de pensar. Nudo, inequívoco, a desatar desde la colonización europea y su cruel expansión colonial en nuestras tierras.

De ese modo, Solar, en tanto proyecto filosófico, se reconoce en una tradición de desobediencia a los modos imperiales del conocimiento y, nos engarzamos, indudablemente, con otras matrices discursivas de los pueblos originarios, de los cuales formamos también parte y reconocemos como fuente permanente. Por eso tenemos como objetivo contribuir en la consolidación de la comunidad filosófica iberoamericana, y, en particular, de aquellos círculos cuyo eje de discusión principal es el abordaje filosófico de problemas socio-culturales e históricos necesarios, urgentes e ineludibles de esta región.

El proyecto de filosofar desde el Perú implica procurar entender los mecanismos particulares y las tensiones de nuestros propios procesos históricos. Filosofar en y desde nuestro país no es un ejercicio inocente o meramente profesional sino que implica una aceptación de la exigencia de ejercer la vigilia racional, del compromiso con una agenda en permanente forcejeo con las filosofías absolutistas y pretendidamente universales. Ello plantea un trabajo constante como equipo, una sistemática y enérgica colaboración grupal y el reconocimiento imprescindible de nuestra propia tradición filosófica como agenda.

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